¿Existe alguna motivación para mi existencia? ¿Acaso esta vida tiene un sentido? ¿Que hay de los animales que habitan a nuestro alrededor? ¿Y de las plantas? ¿Acaso ellas tienen sentido para existir? ¿Porque el sol nos calienta con su calor? ¿Porque la luna nos cobija de la negra oscuridad del cielo? ¿El suelo que pisamos ha querido que fuese así? Vivo una vida que resulta ser fugaz, porque da igual cuanto vivas o cuanto experimentes, la vida es nula, solo existen dos conceptos más allá de lo que el ser humano maquine para entender su medio: lo perpetuo y lo que no lo es, y es indiferente la cantidad de tiempo que logres vencer mediante la vida, los hechos que hiciste mientras la tenías y las leyendas que queden en la mente de los que vinieron después de ti, ese tiempo sigue siendo un parpadeo.
Nuestra vida para los astros es insignificante y carente de sentido, al igual que los de una bacteria en el suelo lo es para nosotros, si extendemos el tiempo hasta la medida astral veremos que entre no vivir y vivir no hay apenas diferencia, entonces, ¿Por qué? Y es más, ¿Porque nunca nadie se hace éstas preguntas en público? ¿Acaso temen la respuesta? El miedo de nada sirve ya que morirás y te pudrirás, desaparecerás y lo que hiciste más pronto que tarde será olvidado, pero la angustia si es merecedora de atención, pues la angustia es el conocimiento, el conocimiento de la muerte. En la gente que veo pasar no observo la angustia de la muerte, como si no pudiesen ser capaces de darse cuenta que cuando termine su vida terminará todo y cuando percibieron alguna vez más allá de su mente, pues todo lo construyeron ellos: el rostro de los seres queridos, el sabor de la comida, ese curioso olor que te lleva a tu infancia, esa sonrisa que te hizo feliz de nuevo... todo ello morirá contigo, incluso si quiero referirme a mi mismo, esto que escribo morirá conmigo de alguna forma, ya que posiblemente poca gente lo lea, y me considerarán un triste deprimido que no puede vivir la vida, y siento de verdad que no puedo, no sin antes recibir las respuestas a mis angustias.
La religión suele dar una respuesta, pero procede del hombre, ser divino catalizador de aquello que percibe del mundo exterior, por lo que puede estar corrompido por el anhelo de respuesta del hombre. Comprendo la importancia de mucha gente a la religión, pero para mi angustia nada sirve creer, ya que tu existencia nunca podrá ser revelada fuera de lo terrenal, se marchitará y desaparecerá, y ojalá estuviese equivocado, pero no puedo sino dudar de las certezas de poco fundamento que tienen las religiones. Aún así, amo la idea de que mucha gente se sienta acogida, almeno su vida pasará sin miedo ni angustia, y sus cenizas volarán tranquilamente hacia la nada.
¿Tengo yo un cometido? ¿Debería esforzarme en una actividad que resultará inútil para aquellos que me acontecerán? ¿Inútil cuando el universo se enfríe y ni siquiera queden ya partículas de materia en el cosmos? Dios mio, esta angustia no la logro hacer desaparecer, me persigue y me persigue y nada puedo hacer. Ojalá cuando pasen los años en mi vida sienta que la vida tiene una motivación, que quizás todo ésto es un ciclo interminable, que dentro de eras y eras volverá el universo a renacer, de algún otro modo o manera, que la creación y la destrucción no simplemente derivan a la nada, sino que volveremos a existir, aún cuando nuestras conciencias se hayan marchitado hacia la nada.
Nuestra vida para los astros es insignificante y carente de sentido, al igual que los de una bacteria en el suelo lo es para nosotros, si extendemos el tiempo hasta la medida astral veremos que entre no vivir y vivir no hay apenas diferencia, entonces, ¿Por qué? Y es más, ¿Porque nunca nadie se hace éstas preguntas en público? ¿Acaso temen la respuesta? El miedo de nada sirve ya que morirás y te pudrirás, desaparecerás y lo que hiciste más pronto que tarde será olvidado, pero la angustia si es merecedora de atención, pues la angustia es el conocimiento, el conocimiento de la muerte. En la gente que veo pasar no observo la angustia de la muerte, como si no pudiesen ser capaces de darse cuenta que cuando termine su vida terminará todo y cuando percibieron alguna vez más allá de su mente, pues todo lo construyeron ellos: el rostro de los seres queridos, el sabor de la comida, ese curioso olor que te lleva a tu infancia, esa sonrisa que te hizo feliz de nuevo... todo ello morirá contigo, incluso si quiero referirme a mi mismo, esto que escribo morirá conmigo de alguna forma, ya que posiblemente poca gente lo lea, y me considerarán un triste deprimido que no puede vivir la vida, y siento de verdad que no puedo, no sin antes recibir las respuestas a mis angustias.
La religión suele dar una respuesta, pero procede del hombre, ser divino catalizador de aquello que percibe del mundo exterior, por lo que puede estar corrompido por el anhelo de respuesta del hombre. Comprendo la importancia de mucha gente a la religión, pero para mi angustia nada sirve creer, ya que tu existencia nunca podrá ser revelada fuera de lo terrenal, se marchitará y desaparecerá, y ojalá estuviese equivocado, pero no puedo sino dudar de las certezas de poco fundamento que tienen las religiones. Aún así, amo la idea de que mucha gente se sienta acogida, almeno su vida pasará sin miedo ni angustia, y sus cenizas volarán tranquilamente hacia la nada.
¿Tengo yo un cometido? ¿Debería esforzarme en una actividad que resultará inútil para aquellos que me acontecerán? ¿Inútil cuando el universo se enfríe y ni siquiera queden ya partículas de materia en el cosmos? Dios mio, esta angustia no la logro hacer desaparecer, me persigue y me persigue y nada puedo hacer. Ojalá cuando pasen los años en mi vida sienta que la vida tiene una motivación, que quizás todo ésto es un ciclo interminable, que dentro de eras y eras volverá el universo a renacer, de algún otro modo o manera, que la creación y la destrucción no simplemente derivan a la nada, sino que volveremos a existir, aún cuando nuestras conciencias se hayan marchitado hacia la nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario